Tim Goose / Ganso de Hojalata

Trimotor Ford NC8407. Primera aeronave para vuelos comerciales adquirida por la Compañía Nacional Cubana de Aviación Curtiss SA en 1929

Jorge Osmani Moreno Pérez

Llegada a La Habana el 7 de diciembre de 1929 con matrícula norteamericana NC8407 y procedente de Eastern Air Transport Inc. se convirtió en la primera aeronave para la realización de vuelos comerciales de la recién fundada Compañía Nacional Cubana de Aviación Curtiss SA

Rematriculada como NM-4 se mantuvo operativa en Cubana de Aviación a lo largo de 18 años. Conoceremos la historia de esta aeronave que en la actualidad se mantiene volando a manos de la EAA Experimental Aircraft Association con sede en Oshkosh, Wiscosin EU

Imagen del Ford Trimotor 4-AT recién llegado a Cuba en diciembre de 1929, se convirtió en la primera aeronave de pasajeros de la entonces Compañía Nacional Cubana de Aviación Curtiss SA Observese la matrícula norteamericana NC8407

Para muchas personas, cuando se menciona el nombre de Henry Ford, se asocia principalmente a los automóviles fabricados bajo esa marca, pero muchos desconocen que Henry Ford fue un gran innovador en lo referido a la organización del trabajo, creador de las cadenas de producción en serie y se convirtió en un exitoso constructor de aviones.
El Tim Goose, traducido como el Ganso de Hojalata, fue el primer avión exitoso construido por la entonces incipiente industria aeronáutica del ya famoso constructor de automóviles.
El Tim Goose o Ford Trimotor fue un avión de transporte civil que comenzó a fabricarse en 1925 por la Ford Motor Company, la producción de este exitoso avión finalizó en junio de 1933, durante este período de producción, se construyeron casi 200 aeronaves de este modelo en diferentes versiones. Un hecho significativo fue que la Ford no fabricaba los motores que utilizaban sus aviones, a diferencia de que todo el material rodante producido, autos, camiones y tractores portaban motores producidos por su propia fábrica.
La idea de fabricar una aeronave comercial fue inspirada por el avión Fokker F.VII fruto del trabajo del diseñador y constructor holandés Anthony Fokker. Edsel Ford, hijo del fabricante, adquiere un avión Fokker con la idea de estudiarlo y construir su propia aeronave, esto no se llevó a vías de efectos, ya que la negativa de Fokker en vender sus patentes lo impidió.
El Fokker VIIA estaba construido de tubos de acero, madera y tela, pero Ford apartó ese concepto constructivo y se lanzó a construir su propio avión enteramente metálico. Adquiere la Stout Metal Airplane Company, compañía que ya estaba fabricando aviones con revestimientos exteriores a base de Alcad.
Volcado en la construcción de su propio modelo, el día 11 de junio de 1926 realiza su primer vuelo el Ford Trimotor Modelo 4-AT.

Estaba revestido con planchas de Alcad corrugadas. Quizás sea que en esta innovación haya permitido la conservación de los Trimotores Ford durante tantos años. El Alcad consistía en duraluminio recubierto con aluminio puro anticorrosivo. Además, el conjunto de componentes exteriores recibía como remate una capa de barniz.
El modelo 4-AT introdujo numerosas innovaciones en los aviones de su época, tenía cuatro asientos de pasaje a cada costado del pasillo central y estaba disponible con un retrete en la sección de popa. El equipaje de mano podía depositarse en los típicos estantes suspendidos a cada lado de la cabina, por encima de las ventanillas (como en cualquier coche ferroviario).

Otras características poco habituales en 1926 eran la presencia de frenos en las ruedas, que permitían la utilización de una rueda de cola en vez del clásico patín, y de un sistema eléctrico, cuya batería se recargaba por medio de un generador situado en el motor de proa. Este sistema servía las luces de navegación y, de muchos aparatos, las luces de aterrizaje (en los bordes de ataque alares) y el equipo de radio. Sin embargo, los Ford conjugaban estos adelantos con la vieja práctica de conducir los cables de mando de las superficies de cola por fuera del fuselaje, accionados mediante unos típicos balancines que se proyectaban desde los costados de la cabina de vuelo.
Entre 1926 y 1933 se fabricaron 198 Ford Trimotor, incluyendo 79 unidades de la variante 4-AT y 119 de la variante 5-AT, más algunos aviones experimentales. Alrededor de cien aerolíneas del mundo utilizaron el avión.
La producción del Ford Trimotor fue vendida de primera mano a más de una decena de compañías aéreas.

La historia del Ford Trimotor 4-AT Matrícula NC-8407

Henry Ford movilizó a millones de estadounidenses y creó un nuevo mercado con su automóvil Modelo T “Tin Lizzie” entre 1909 y 1926. Tras la Primera Guerra Mundial, reconoció el potencial del transporte aéreo masivo. El avión Tri-Motor de Ford, apodado “El Ganso de Hojalata”, fue diseñado para construir otro nuevo mercado: los viajes aéreos. Para superar las preocupaciones sobre la fiabilidad de los motores, Ford especificó tres motores y añadió características para la comodidad de los pasajeros, como una cabina cerrada. Los primeros tres Tri-Motor construidos permitían al piloto sentarse en una cabina abierta, ya que muchos pilotos dudaban de la posibilidad de volar un avión sin la “sensación directa del viento”.
Ford Motor Company fabricó 199 Tri-Motors entre 1926 y 1933. El modelo 4-AT-E de EAA fue el número 146 de la innovadora línea de montaje de Ford y voló por primera vez el 21 de agosto de 1929. Se vendió a Eastern Air Transport, la división de pasajeros de Pitcairn Aviation, cuyo esquema de pintura se replica en el Tri-Motor de EAA. Por eso, nuestro Ford se encuentra en el hangar de Pitcairn del Aeropuerto Pioneer. Eastern Air Transport se convirtió posteriormente en Eastern Airlines.
El 7 de diciembre de 1929 llegó a La Habana el NC8407 al ser arrendado por la entonces Compañía Nacional Cubana de Aviación Curtiss S.A. donde inauguró el servicio aéreo entre La Habana y Santiago de Cuba. La aeronave rematriculada NM-4 se mantuvo en operaciones en la aerolínea, devenida años más tarde como Compañía Cubana de Aviación S.A. durante 18 años. Finalizó sus operaciones en Cuba en 1947. Posteriormente, el avión fue operado por el gobierno de la República Dominicana.

Imagen del año 1930. Se muestran tres Ford Trimotor de la Compañía Nacional Cubana de Aviación Curtiss en el entonces aeropuerto Gerardo Machado en Rancho Boyeros. (hoy aeropuerto internacional José Martí)

El Ford Tri-Motor regresó a Estados Unidos en 1949 para su uso como aeronave utilitaria. En 1950, se trasladó de Miami, Florida, a Phoenix, Arizona, donde se le instalaron motores más potentes para su uso como fumigador de cultivos. Con dos motores de 450 HP y uno de 550 HP, se convirtió en el Modelo 4-AT más potente jamás volado. En 1955, se trasladó a Idaho y se le instalaron dos tanques de 275 galones y compuertas antibombas para su uso como bombardero de borato en la extinción de incendios aéreos. Posteriormente, en 1958, se modificó para su uso por paracaidistas forestales.
Tras trabajar para diversas empresas de fumigación de cultivos, el Tri-Motor se trasladó a Lawrence, Kansas, en 1964, donde su nuevo propietario realizó vuelos de exhibición aérea. Durante este período, complementó diversas funciones, incluido ser el escenario principal de la comedia de Jerry Lewis, “Las Joyas de la Familia”. En 1973, la aeronave seguía utilizándose para espectáculos aéreos, incluido el Fly-In de EAA en Burlington, Wisconsin. Durante el Fly-In de EAA de 1973, una fuerte tormenta eléctrica arrancó el avión de sus amarres, lo elevó 15 metros y lo estrelló contra el suelo. Posteriormente, EAA adquirió los restos para su Fundación de Aviación.
Tras un arduo proceso de restauración de 12 años a carga del personal de la EAA, voluntarios y la ayuda de operadores de Ford Tri-Motor de todo el país, el antiguo Tri-Motor volvió a volar. Su reestreno oficial tuvo lugar en la Convención Fly-In de la EAA de 1985 en Oshkosh. Se exhibió en el Museo AirVenture hasta 1991, cuando volvió a su antigua función de deleitar a los pasajeros durante los vuelos.

En la actualidad, el Ford Trimotor de EAA matrícula NC8407 se mantiene ofreciendo vuelos panorámicos en distintas ciudades de los Estados Unidos acumulando 96 años de explotación.